Cableado estructurado
Categoría 6 o 6A, con canalización, rosetas etiquetadas y latiguillos a medida. Cada punto probado uno a uno, no 'debería funcionar'.
Para empresas y locales
Una oficina con diez personas no se arregla con el router del operador y dos repetidores. Diseñamos y montamos la red entera: cableado, rack, switches y puntos de acceso repartidos donde hacen falta, para que la videollamada no se corte y el TPV no se caiga un sábado.
Desde una oficina de cuatro puestos hasta una nave con cobertura en todo el almacén.
Categoría 6 o 6A, con canalización, rosetas etiquetadas y latiguillos a medida. Cada punto probado uno a uno, no 'debería funcionar'.
El armario donde se ordena todo: panel de parcheo, switches, SAI y espacio para crecer. Etiquetado, para que dentro de dos años se sepa qué es cada cable.
Switches gestionables con redes separadas para oficina, invitados, cámaras y TPV. Si alguien pincha algo raro en la red de invitados, no toca lo importante.
Puntos de acceso repartidos según un plano, con roaming entre ellos para que el móvil cambie de antena sin cortar la llamada. Nada que ver con un repetidor.
Antenas de exterior, enlaces entre edificios y cobertura en almacenes con estanterías metálicas, que es donde el WiFi normal se muere.
Cámaras alimentadas por el propio cable de red (PoE), grabador local y control de quién entra por cada puerta.
Si no puede esperar, llámanos directamente. Contestamos nosotros, no un centro de llamadas.
Si trabajas con esto todos los días, seguramente te suene más de una.
Es cobertura WiFi mal repartida. Con un solo router no hay manera de cubrir una oficina entera con paredes de verdad.
Los repetidores parten la velocidad por dos y obligan al móvil a reconectar. En una oficina son un parche, no una solución.
Además de ser un tropiezo y un problema de prevención, un cable pisado a diario acaba fallando y la avería es difícil de localizar.
Cuando algo se cae, se pierden horas. Un rack ordenado y etiquetado se paga solo la primera vez que hay una incidencia.
Pasamos a verlo, te decimos qué haría falta y te damos precio cerrado. La visita no cuesta nada.
Más barato el primer día, sí. Pero un repetidor reduce la velocidad a la mitad y crea una red aparte a la que el móvil se agarra aunque vaya peor. En una casa pequeña puede valer; en un negocio acaba costando más en tiempo perdido.
La regla que usamos: dos por cada puesto de trabajo, uno por impresora, uno por cámara, uno por punto de acceso WiFi y un par de reserva por sala. Sale más barato dejarlos puestos ahora que picar la pared dentro de un año.
Solo si tienes muchos dispositivos a la vez. Con pocos equipos no vas a notar diferencia. Antes de gastar en eso, lo importante es tener las antenas bien repartidas.
Sí. En locales y oficinas solemos trabajar por la tarde-noche o en fin de semana para no parar la actividad. Lo acordamos en el presupuesto.
Podemos. Hay quien prefiere llamarnos solo cuando pasa algo y quien quiere una revisión periódica. Las dos opciones valen, sin permanencia.
Con saber los metros, cuántos puestos hay y qué te falla hoy, ya podemos darte una idea. Te respondemos en menos de 24 h.