Iluminación inteligente
Encendido por voz, por móvil o por horario. Escenas para cenar, para ver la tele o para simular que hay alguien en casa cuando estás de viaje. Con regulación de intensidad y temperatura de color.
Lo que más está creciendo
Automatizar la casa no es poner un altavoz que enciende una bombilla. Es que las persianas bajen solas cuando pega el sol, que la calefacción no caliente una casa vacía y que puedas abrir la puerta al fontanero desde el trabajo. Lo montamos nosotros, funcionando de verdad y explicado para que lo use cualquiera.
No hace falta hacerlo todo de golpe. Lo normal es empezar por una cosa y ampliar cuando le coges el gusto.
Encendido por voz, por móvil o por horario. Escenas para cenar, para ver la tele o para simular que hay alguien en casa cuando estás de viaje. Con regulación de intensidad y temperatura de color.
Termostato inteligente con horarios por estancia. Que caliente antes de que llegues y baje cuando no hay nadie. Es la automatización que más se nota en la factura.
Motorización de persianas existentes o nuevas, con horarios, sensor de sol y bajada de golpe al salir de casa. También toldos y cortinas.
Abrir con el móvil, con huella o con código. Videoportero con imagen en el teléfono para ver y abrir aunque no estés, y avisos cuando llaman a la puerta.
Cámaras con grabación local (no dependes de una nube de pago) y aviso al móvil cuando detectan movimiento. Bien colocadas y respetando lo que la ley permite grabar.
Riego automático según el tiempo que haga, puerta de garaje desde el coche, y sensores de agua que cierran la llave si detectan una fuga.
Si no puede esperar, llámanos directamente. Contestamos nosotros, no un centro de llamadas.
Hay bastantes ideas equivocadas dando vueltas. Estas son las que más nos encontramos.
La mayoría de dispositivos van en el hueco del mecanismo que ya tienes o sustituyen al interruptor. Solo hay que picar si quieres un sistema cableado tipo KNX, que es otra liga.
Un sistema bien montado enciende la luz desde el interruptor de la pared aunque se caiga el WiFi. Si te venden algo que sin internet no funciona, huye.
Nosotros montamos sistemas que son tuyos y no dependen de una suscripción. Si algún fabricante la exige, te lo decimos antes de comprarlo, no después.
Un termostato y cuatro puntos de luz ya cambian el día a día. Ampliar más adelante es cuestión de añadir dispositivos, no de rehacer nada.
Pasamos a verlo, te decimos qué haría falta y te damos precio cerrado. La visita no cuesta nada.
Sí, y también con la app del móvil y con los interruptores de toda la vida. Preferimos montar cosas que funcionen con los tres, para que no te quedes atado a un fabricante.
Los dispositivos que van en el mecanismo se pueden desmontar y llevar. Lo que se queda es el cableado, que no se toca. Te lo dejamos preparado para que te lo lleves si quieres.
En calefacción, un termostato bien programado suele suponer entre un 15 % y un 25 % menos, según la casa y los horarios. En iluminación el ahorro es pequeño; ahí lo que ganas es comodidad, no dinero. Prefiero decírtelo claro.
Es un riesgo real si se monta mal. Nosotros aislamos los dispositivos en su propia red, cambiamos todas las contraseñas de fábrica y desactivamos el acceso remoto que no haga falta. Un dispositivo con la contraseña por defecto es una puerta abierta.
Casi siempre sí. Dinos qué marcas tienes y te decimos qué se puede aprovechar y qué no. No vamos a hacerte tirar algo que funciona solo por vender.
No hace falta que sepas de marcas ni de tecnología. Dinos qué te gustaría que hiciera tu casa sola y nosotros te decimos cómo se hace y cuánto cuesta.